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martes, 29 de octubre de 2013

Visita al Monasterio de Valvanera en la Rioja

Monasterio de Valvanera
El pasado domingo 20 de octubre terminamos nuestra estancia de fin de semana en la Rioja visitando el Monasterio de Nuestra Señora de Valvanera, lugar donde se venera a la Virgen de Valvanera, patrona de la Rioja.

Como estábamos en Ezcaray, salimos de esta localidad en dirección a Logroño, pasamos por Santo Domingo de la Calzada y llegamos a Nájera dónde cogimos el desvío para Anguiano, localidad conocida por realizar en ella una de las tradiciones más antiguas de La Rioja, la conocida como “Bajada de los Danzantes”.
Anguiano. Calle de los Danzantes

Ezcaray
De Ezcaray hasta Anguiano hemos tardado 1 hora en recorrer los 55 km que separan las dos localidades. Desde Anguiano al Monasterio de Valvanera hay 14 km por una carretera llena de curvas, por lo que tardamos algo más de media hora en llegar. Desde Logroño hay 54 km.

El Monasterio de Valvanera se encuentra situado en plena montaña, a 1.026 metros de altura sobre el nivel del mar, en la Sierra de San Lorenzo (Sierra de la Demanda) en las estribaciones de los Pancrudos.
El nombre del Monasterio  Valvanera, proviene de una expresión latina «Vallis Venaria» que significa «Valle de las venas de agua» por tratarse este de un valle con abundantes fuentes, arroyos y cascadas. La primera referencia al Monasterio data de 1016 en que aparece en el documento "Conveniencia y concordia" establecido entre Sancho Garcés III "el Mayor" rey de Nájera-Pamplona y su suegro, el conde de Castilla Sancho, sobre delimitación de las fronteras entre amos territorios.

En la entrada del
Monasterio
Monasterio de Valvanera
La leyenda de la fundación del Monasterio dice que se realizó como consecuencia de la aparición de la imagen de la Virgen, del siglo XI, en manos de un ladrón arrepentido. Un tal  Nuño Oñez, natural de Montenegro, cansado de la vida licenciosa y mundana,  decide penar sus culpas mediante una vida de oración para lo que se retira a la cueva de  Trómbalos en la localidad de Anguiano. La  villa de Brieva le asigna un sacerdote llamado Domingo y bien por su intervención o amonestado por un ángel, como dicen las memorias del monasterio, tiene una revelación que le lleva a caminar por el Valle Venario en compañía de Domingo en busca de una imagen de la Virgen, que encontró en la oquedad de un gran roble, donde enjambraban las abejas y a cuyo pie brotaba un manantial iniciándose desde ese mismo momento el culto con el título de Valvanera. La leyenda cuenta también que la imagen fue tallada por San Lucas y traída después a España el año 71 d.C. Esta leyenda se cuenta en la obra "Historia Latina" escrita por el Abad de Valvanera, Don Rodrigo de Castroviejo en el año 1419, probable traducción al latín de un texto del siglo XIII escrito posiblemente por Gonzalo de Berceo y alrededor de la imagen encontrada se construyó el primer cenobio.
Interior de la Iglesia
La Virgen de Valvanera
 La fundación real del monasterio está fechada en tiempos de Leovigildo con una iglesia visigótica. En 1072, Sancho el de Peñalén hizo importantes donaciones dando paso a una iglesia prerrománica consagrada en el año 1073. Alfonso VI en 1092, otorgó al monasterio comunidad de pastos con Matute, Tobfa, Angulano, Nájera y el Valle de Ojacastro. En  el 1183 había una iglesia románica de la que se sólo conserva una torre. En el año 1413 se produjo un gran incendio el cual causó gravísimos daños. En 1473 sabemos que los monjes poseían 4.000 ovejas y crecimiento de la cabaña del Monasterio experimentó un continuado ascenso hasta los inicios del siglo XVIII en que supera las 12.000 cabezas. La iglesia actual es del siglo XV.

En el altar mayor de la iglesia se encuentra el camarín de la Virgen de Valvanera al que se accede por unas escaleras laterales. La parte superior está presidida por un Cristo Majestad "Pantocrator" y debajo las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Benito y San Atanasia.
Puestas del Monasterio, de la Iglesia y de la Hospedería
El monasterio en plena reconquista fue foco de veneración de la imagen de la Virgen de Valvanera y de cultura en la Edad Media, como lo demuestra la famosa Biblia Poliglota de Valvanera. Fue incendiado por las tropas napoleónicas en 1809 y se dispersó a la comunidad benedictina, aunque poco después volvieron a reunirse aquí. Durante el Trienio Liberal del general Riego la comunidad de monjes fue disuelta hasta el año 1823.
Iglesia primitiva donde se realizó el primer culto a la Virgen
En el año 1839, con la Desamortización de Mendizábal, el monasterio quedó en estado de abandono total. La Imagen de la Virgen pasó a la parroquia de Brieva, donde estuvo hasta que fue restituida a su antiguo emplazamiento en diciembre del año 1885. En 1889 una extraordinaria romería festejaba el hecho. En 1914 pasó a ser de nuevo Abadía la bajo el mandato del abad riojano padre Agustín Urcey Prado. La actual traza arquitectónica se levantó en 1949 y un año más tarde se inauguró la magnífica Hospedería .En la actualidad el santuario está regido por una comunidad de monjes benedictinos.
Vista de la Hospedería

Talla de la Virgen
La talla de la Virgen es la talla más importante de santuario y se desconoce el autor y la fecha de realización, aunque parece que se trata de una talla románica de la segunda mitad del siglo XII, aunque muy repintada y algunos autores retrasan la fecha hasta el siglo X. El manto del niño es una auténtica clámide imperial, típica de los bizantinos, la túnica de la Virgen tiene amplísimas bocamangas, tal como venían usando las reinas en la España del siglo IX.

Se asienta sobre una silla curul, similar a la de los ediles romanos, decorada con cuatro águilas sumamente estilizadas, apoyada en una peana en forma de pentaedro que se decora con blasones. La Virgen, de rostro ovalado y ojos negros, luce unas vestimentas muy ajustadas, mientras con su mano derecha sostiene al Niño, en la izquierda luce una fruta. Destaca en la talla la postura del niño, extrañamente contorsionada, que ha dado pie a distintas interpretaciones. La imagen fue canonizada por el cardenal Hildebrando Antoniuti, el 16 de Octubre de 1.954 en el Paseo Príncipe de Vergara de Logroño con la presencia del entonces Jefe del Estado Español, general Franco.
Placas que recuerdan el patronazgo riojano de la Virgen de Valvanera 
El lugar posee un gran valor simbólico ya que en su iglesia se venera la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja y Cameros. En la actualidad acuden numerosos romeros de toda la Rioja al Monasterio, por lo que es punto de encuentro de constantes peregrinaciones.
Paseo bajo los Arcos del Monasterio y en la explanada de acceso
Muy cerca del Monasterio de Valvanera se encuentran los Monasterios de Suso y Yuso de San Millán de la Cogolla. Todos ellos son dignos de visitarlos.

Itinerario de la ruta realizada
No os perdáis la visita al Monasterio de Valvanera, merece la pena.

domingo, 20 de octubre de 2013

La ruta de los siete puentes en Ezcaray

Uno de los siete puentes
Hoy desde Viajeros del Trisquel vamos a indicaros una preciosa ruta riojana en la zona de Ezcaray, la conocida como “ruta de los siete puentes”.

Fecha de la ruta: 19 de octubre de 2013.

Punto de partida en Azárrulla
Salimos desde Zorraquín, lugar donde hemos estado alojados, y llegamos a Ezcaray (apenas hay un kilómetro y medio) y tomamos la carretera que discurre paralela al río Oja y que va hasta Posadas. Pasamos la aldea de Zaldierna y llegamos a la aldea de Azárrulla, a la salida de la cual aparcamos el coche en una zona habilitada y es el punto donde comenzaremos la ruta. De Ezcaray a Azárrulla tenemos 8 km, apenas 15 minutos en el coche.

Preparamos los “bocatas” y comenzamos la ruta que discurre por el encajonado valle del río Usaya. No llama poderosamente la atención la cantidad de agua que lleva el río, las hayas, fresnos, nogales y la variedad de colores de la vegetación da un encanto peculiar al entorno.
Primeros compases del camino junto al río Usaya
El camino está bastante bien indicado mediante señas de color blanco y amarillo que nos indican el camino a seguir en los principales cruces. El itinerario va sorteando el río y lo cruza siete veces por medio de unas pasarelas de madera, a modo de puentecillos, que le da su encanto al recorrido.
Puentes 1, 2 y 3
Vamos ascendiendo poco a poco y al mismo tiempo contando los puentes que vamos alcanzando, muy entretenido. En el 5º hacemos un pequeño alto para beber un poco de agua, ya que día nos acompaña y sudamos un poquito.

Puentes 4, 5, 6 y 7
Una vez repuestos continuamos el camino hasta llegar al 7º y último de los puentes. Pasado este último puente seguimos el camino, aquí hay que tener cuidado y hay que estar atento a la marca que está en un árbol a la izquierda que nos indica que hay que girar en esa dirección.
Camino que hay que seguir desde el último puente al cruce
Continuamos por el camino sin problemas y llegamos a un cruce donde se nos plantean dos posibilidades para regresar a Azárrulla: coger el Sendero de Solana, hacia la izquierda, o seguir el camino hacia Altuzarra, a la derecha. Elegimos la segunda opción.
Camino del collado de Laurcia
A partir de ahora nos queda un último tramo de subida hasta alcanzar el collado de Laurcia que está a 1558 m. Hemos subido un desnivel de unos 600 m, no está nada mal.
Collado de Laurcia 15560 m.
Arriba en el collado nos encontramos un poste con la marca amarilla y blanca, hemos llegado al punto más alto de nuestro recorrido. Además la vista es muy agradable se distingue con claridad el Pico San Lorenzo que enlaza con la Sierra de la Demanda y el monte Usaya que hemos ido dejando a la izquierda de nuestro camino.
Descendiendo del collado
Aquí, al resguardo del aire hacemos el alto para comer el “bocata”. Una vez repuestos, y con nuevas fuerzas, cogemos la pista de bajada hacia la aldea de Altuzarra, única de las aldeas de Ezcaray que se encuentra abandonada. Seguimos la pista pero no es necesario llegar hasta ella que ya que casi en la última curva hay un poste, marcado de amarillo y blanco que nos indica una senda para bajar directamente a Posadas sin tener que pasar por Altuzarra.
Pista de bajada hacia Altazulla y vista de la aldea
Cogemos el desvío indicado y aunque se trata de una estrecha senda que va bajando a media ladera, está bien indicada. Termina la senda en la aldea de Posadas. Hasta aquí hemos recorrido 13,5 km.
Senda que baja hacia Posadas
Desde Posadas hasta Azárrulla, donde tenemos el coche nos quedan 2 km que recorremos por un camino que discurre paralelo a la carretera y que se toma, una vez que hemos cruzado el pueblo, en el cruce que sale a la izquierda hacia  Ayabarrena.
Posadas
El camino termina en San Antón y de ahí se cruza hacia Azárrulla. Nosotros tomamos un desvío a la derecha, antes de llegar a San Antón y que sale justo donde tenemos aparcado el coche.
Camino de Posadas a Azárrulla y final de la ruta
Hemos terminado nuestra ruta de los siete puentes, el tiempo nos acompañó y hemos pasado un magnífico día de campo, que os recomiendo a todos. 

Itinerario de la "Ruta de los Siete Puentes"


viernes, 4 de octubre de 2013

El Llovedor y el Castillo de Castellote

En la localidad turolense de Castellote, encontramos dos interesantes lugares que merece la pena visitar; uno es el castillo templario, recién reformado, y otro la ermita del Llovedor de Castellote.ç

Día de la visita 29 de marzo de 2013

El Llovedor

Cruce para el Llovedor
La Ermita del Llovedor de Castellote se encuentra en la ladera del monte que encuentra antes de llegar al túnel carretero que nos lleva a Castellote. Partiendo de Mas de las Matas por la carretera A-226 en dirección al Maestrazgo, pasamos la localidad de Abenfigo, que dejamos a la izquierda, y continuamos hasta llegar al cruce de Molinos y Cuevas de Cañart. Tomamos el desvío y nos metemos por el primer cruce a la izquierda  hasta una explanada donde aparcamos el coche.

Vista de la Ermita del LLovedor
Ahora cogemos el camino, pasamos un monolito y seguimos hasta la Ermita y a la pared donde se filtra el agua que es el llamado “Llovedor”. Hay zonas preparadas para comer con mesas y bancos de obra, así como una zona habilitada para barbacoa. La historia de la Ermita es la siguiente:

Camino de acceso al Llovedor

En 1405 Castellote estaba sufriendo una dura sequia por lo que once mozos del pueblo fueron en romería a la Ermita de la Balma en Zorita (Castellón) para pedir a la Virgen su intercesión para que lloviese. Como la gracia pedida a la Virgen de la Balma les fue concedida, los mozos de Castellote tomaron por tradición este peregrinaje anual. Así fue hasta que en una de sus romerías el obispo de Tortosa les negó el acceso al templo.

Ante esta situación, los castellotenses decidieron erigir una ermita cerca de su pueblo donde, según se cuenta, la Virgen se había aparecido antiguamente. La actual ermita es del siglo XVIII aunque la portada bien podría datar de una reforma posterior realizada en el siglo XIX.
La Ermita
A partir de la construcción de la ermita se instauró una romería, el 1 de mayo, que sólo hacían los hombres en recuerdo de aquellos primeros once mozos. La romería comienza de madrugada y finaliza al anochecer cuando los hombres vuelven con antorchas y se encuentran con las mujeres que portan velas. Tras hacer el saludo de las banderas entre ellos se celebra la misa en la iglesia de la Virgen del Agua, recordando a los cofrades muertos y nombrando a los nuevos cofrades.

El Llovedor
El Castillo

Acceso al pueblo al pasar el túnel
Túnel de Castellote
Desde el aparcamiento del Llovedor salimos en dirección a Castellote, volvemos al cruce y giramos a mano derecha y seguimos hasta llegar al túnel carretero, paso obligado para llegar a la localidad en coche. Aparcamos el coche y enseguida se ve el castillo situado sobre un escarpe rocoso que domina la población. Seguimos las indicaciones del camino que nos va llevando hasta él dando un cómodo paseo.

Camino y entrada al Castillo
Es un Castillo de origen templario al que se accedía por un puente levadizo y que ha estado ligado a innumerables enfrentamientos militares a lo largo de la historia. La torre del homenaje y la sala capitular son las partes mejor conservadas del castillo al que se le ha realizado una profunda reconstrucción, siendo uno de los lugares más visitados de la localidad turolense.

Vista del Castillo


Alfonso I el Batallador conquistó Castellote a los musulmanes en el siglo XII durante su campaña de expansión del reino de Aragón. El rey encargó la custodia de la plaza a un caballero llamado Español de Castellot, pero a la muerte del monarca los musulmanes la reconquistaron.


Entre 1168 y 1169, Alfonso II reconquistó Castellote y su castillo pasó a formar parte de la línea fronteriza con el Islam que estaba bajo el mando de Galindo Jiménez, señor de Belchite. Español de Castellot reclamó sus derechos históricos sobre la localidad y recuperó su propiedad, ya anciano, aunque renunció a ella a favor del rey manteniendo la tenencia.

En la parte superior
En 1188, Gascón, hijo de Español de Castellot, consigue del rey Alfonso II la autorización para entregar Castellote a la Orden del santo Redentor, pero en 1196, Castellote y su castillo pasan a formar parte de la Orden del Temple que se hizo con el control de la comarca.


La parte central
La villa vive bajo dominio templario su mayor fase de esplendor hasta que a principios del  siglo XIV, el Papa Clemente V decretó la extinción de la Orden del Temple acusándola de herejía. El rey Jaime II, bajo mandato papal, asedia en 1308 el castillo que finalmente y tras un largo asalto se rinde. En 1137 pasó a ser una bailía de la Orden de san Juan.

En 1837, Don Carlos, el pretendiente al trono de España a la muerte de su hermano el rey Fernando VII, ordena al general Cabrera la modernización y ampliación de la fortaleza que se convertiría en uno de los baluartes carlistas del Maestrazgo.

Bonita excursión
Parte central
En 1840, el general isabelino Espartero se presenta en Castellote al mando de 32 batallones reforzados con diecinueve cañones y obuses. El 23 de marzo comienza el ataque isabelino sobre las ermitas fortificadas de San Macario y San Cristóbal. Al día siguiente los carlistas se refugian en el castillo que es asediado y constantemente bombardeado hasta que van cediendo sus defensas. Los carlistas, que habían causado numerosas bajas entre las filas isabelinas, gracias a su posición dominante, se negaron a parlamentar con lo que el general Espartero ordenó el asalto al castillo que conquistó definitivamente el 23 de marzo. Tras la victoria sobre los carlistas, Espartero ordenó la desmantelación total del castillo.


La restauración del Castillo de Castellote fue realizada durante el 2011 por el Ayuntamiento con la colaboración de los Ministerios de Fomento y Cultura dentro de los Planes para la conservación del Patrimonio Arquitectónico e Histórico.

Cruce de caminos

Una vez visto el castillo bajamos hacia Castellote por el mismo camino. A mitad del descenso hay un cruce y que si lo tomamos a la izquierda llegamos hasta los restos de un Acueducto. Si lo tomamos a la derecha llegamos al pueblo.


Iglesia de San Miguel
Al llegar al final del camino del castillo continuamos rectos hasta llegar a la Plaza de la Iglesia donde se encuentra la Iglesia de San Miguel, edificio gótico del siglo XVI y que sufrió dos destrucciones: una en 1835 y otra en 1936 y cuyas posteriores restauraciones han desvirtuado completamente su interior. Sí que se ha conservado el rosetón sobre la portada, gracias a que en la restauración del siglo XIX se tapó con lo que se salvó de ser destruido en 1936.

El la Bodega tomando unas cervecitas bien merecidas
Seguimos callejeando por el pueblo y para celebrar que hemos terminado la visita nos acercamos a “La Bodega”  una tienda singular ubicada en el casco viejo, en la calle Losado,  muy cerca de la Plaza Virgen del Agua. El exterior mantiene su aspecto tradicional y pasa por ser un pequeño kiosco. Una vez dentro nos sorprende la variedad de productos que ofrece y el ambiente mezcla entre rústico y moderno. Al final de la tienda hay una barra de bar donde pedimos unas cervezas y nos las bajamos a tomar a la bodega donde pasamos un rato verdaderamente agradable.

Ubicación


lunes, 23 de septiembre de 2013

Visita a la Ermita de San Saturio en Soria

La visita a la  Ermita de San Saturio de  Soria es una de las visitas obligadas que hay que hacer al llegar a esta localidad castellana.

Día de la visita el 21 de septiembre de 2013.

A la salida de Soria en dirección a Zaragoza nos encontramos con una zona de aparcamiento bien señalizada donde aparcamos el vehículo. Un cartel indicador nos dice que la ermita de San Saturio se encuentra a 1300 metros y el horario de apertura.

Zona de aparcamiento

Dejamos el coche fuera, se puede pasar con hasta la misma ermita, pero nosotros decidimos dar un paseo e ir andando ya que hace una buena tarde.
Camino de entrada

Comienza el recorrido pasando por un camino asfaltado con setos a ambos lados y que nos lleva, en apenas cien metros al Monasterio de San Polo, que cruzamos por debajo de un arco. Cuenta la historia que este Monasterio de origen templario fue construido bajo el reinado de Alfonso I el Batallador y estuvo habitado hasta el año 1312 en el que fue disuelta la Orden del Temple y todas sus propiedades pasaron a manos del rey quien posteriormente las vendería a distintos nobles. Este monasterio estuvo en pleitos por su propiedad hasta el año 1756 en que se dictó sentencia favorable al noble que lo había adquirido.

Arco de entrada al Monasterio de San Polo
El Monasterio presenta dos fachadas similares, con puertas de arco apuntado, entre ventanas de arco de medio punto, y un piso superior con una ventana central y saetera. Tiene tres portadas apuntadas, las principales en los muros norte y sur, decoradas con chambrana dentada y que dan acceso a la carretera, y otra más pequeña al sur, sobre jambas, da acceso al interior del templo. Además en el muro norte posee otra portada románica de arco de medio punto con dos arquivoltas lisas que da acceso al jardín. En la actualidad es una propiedad particular.

Ya se divisa San Saturio
Continuamos por el Paseo de San Saturio que discurre a lo largo del Duero y es un paraje encantador para disfrutar de un agradable paseo. Según avanzamos por el paseo vamos divisando la ermita enclavada en la montaña que según nos acercamos se impone majestuosa delante de nosotros. 
Acceso a la ermita

Finalmente llegamos a pie de la Ermita de San Saturio (hasta aquí se puede llegar en coche) donde en primer lugar nos encontramos la entrada a la gruta. Entramos por aquí. Esta ermita está excavada en la roca y da la sensación de adentrarnos en un entorno diferente a lo tradicional.

Cuenta la tradición que en el siglo VI el noble soriano Saturio, quien nació en Soria el 8 de Mayo del año 493 y era hijo de una noble familia que le legó un importante patrimonio, repartió sus riquezas entre los pobres y marchó a vivir como un anacoreta a unas cuevas junto al Duero. Aunque no es un dato fiable se cree que falleció hacia el año 570. Su recuerdo no se perdió del todo y en el último cuarto del siglo XVI se encuentran sus restos y crece la devoción hacia el eremita hasta el punto de construir un templo en su honor. Fue canonizado el 31 de Agosto de 1743 por el Papa Benedicto XIV concediéndole el patronazgo de la ciudad.

“Un notable discípulo de San Saturio fue San Prudencio, que llegó a ser obispo de Tarazona, pues en uno de los frescos de la capilla se describe uno de los milagros de San Saturio quien  poniendo su capa sobre el Duero permitió a sus discípulos pasar sobre ella sin mojarse”.

Acceso a la gruta y a la ermita
La ermita actual se construyó a finales del siglo XVII, sobre el roquedal al lado del Duero, por el  arquitecto Pedro de Ajín. Por último, en el año 1968 la ciudad acordó reedificar una iglesia de nueva planta con el concierto de todos los vecinos.

Interior de la gruta
Para acceder a la ermita entramos por la cueva, donde se originó la tradición santera. Al fondo entramos en una sala llamada Cabildo de los Heros, lugar donde se celebraban las juntas de la hermandad de labradores, presidida por una imagen del Santo.

Cabildo de los Heros
Desde aquí accedemos al Oratorio de San Miguel donde se encuentra un pequeño altar y una imagen de Santa Ana y otra del Santo.

Seguimos por una escalera pegada a la gruta y nos encontramos con el habitáculo del Santero de San Saturio, una habitación recreada al estilo del anacoreta que habitaba la ermita. El oficio de santero a la usanza medieval desapareció como tal y la función del santero es más acorde al mundo actual. El cargo de santero tiene en común con el antiguo la obligación de abrir la ermita y mantenerla limpia, así como atender a los turistas. Aparte de religioso era el vigilante de la ermita. Actualmente el santero es un funcionario del Ayuntamiento de Soria y ya no viste a la manera del santo como ocurría antiguamente.


El Santero de San Saturio
Una vez vista la habitación del santero subimos por la escalera y llegamos a dos salas capitulares, la del Cabildo y la del Ayuntamiento, desde donde se divisan unas impresionantes vistas del Duero. En la sala del Ayuntamiento nos encontramos un libro de firmas. Seguimos por la gruta y llegamos a la sacristía en la que nos encontramos con un retablo barroco con un gran Cristo Crucificado. Saliendo de la sacristía entramos en la Iglesia.

La iglesia es de planta central octogonal, el altar de estilo barroco está profusamente decorado y cobija un busto relicario del Santo con sus restos.
Sacristía, Iglesia y Retablo con la imagen y los restos de San Saturio

Cúpula con las alegorías a los
anacoretas de la Cristiandad

La bóveda, la cúpula y los muros están decorados con frescos del pintor soriano Juan Zapata Ferrer, discípulo de Lucas Giordano y Palomino. En los muros se narran pasajes de la vida del Santo y en la cúpula están representados los principales anacoretas de la Cristiandad.

Finalmente desde la iglesia salimos al exterior de la ermita y bajando por las escaleras volvemos al punto inicial, es decir, la entrada a la gruta. La ermita de San Saturio se encuentra en la denominada Ruta Machadiana.
Salida y escaleras de bajada
Una vez terminamos de ver la ermita regresamos por el mismo itinerario, siguiendo el Duero por el Paseo de San Saturio hasta llegar nuevamente al Monasterio de San Polo y de aquí al punto inicial donde teníamos aparcado el coche.
Regresamos por el Monasterio de San Polo
Recomendamos la visita a San Saturio, un lugar que merece la pena perder un poquito de tiempo y acercarse a verlo. Es accesible a todos y muy recomendable para realizar en familia.