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lunes, 20 de julio de 2015

Visita al Santuario de la Virgen de Rodanas. Zaragoza

Santuario de Rodanas
El sábado realicé una visita al Santuario de Rodanas, un lugar al que tenía intención de visitar hace tiempo y que hasta ahora no lo había hecho, como ocurre siempre al estar cerca de casa lo vas dejando para mejor ocasión.

El Santuario está enclavado en medio del campo. A unos 16 kilómetros al norte de Épila, en la carretera que va de Ricla a Fuendejalón, se encuentra un desvío a la izquierda (hay que tener cuidado de no pasarse el desvío, que está indicado con una flecha) que hay que tomar entrando en una pista semiasfaltada que, tras unos 6 km de recorrido, nos conduce hasta el Santuario, que muestra un gran encanto rural con un amplio patio y una sencilla iglesia clasicista con cabecera de estilo gótico-mudéjar en cuyo interior a se conserva la imagen gótica de la Virgen que data del siglo XIV.

Itinerario
Portada de la Iglesia
Por este lugar pasaba el itinerario romano entre Caesaraugusta y Augusta Emerita. En los alrededores del Santuario se localizaron dos supuestas fundiciones de hierro y restos de cerámica ibérica y romana.

La popularidad alcanzada por la devoción a la Virgen de Rodanas llevó al capítulo de Épila a decidir la construcción de una nueva iglesia que sustituyera a la pequeña ermita existente, acompañándola de una amplia hospedería que acogiese a los muchos peregrinos que acudían hasta allí.

Las obras costaron 20.000 ducados y finalizó su construcción en 1714, gracias a la tenacidad y dedicación del que fue su primer capellán, mosén Miguel Vidayna. El 7 de mayo de ese año fue colocada la imagen en el altar y urna que hoy ocupa. La Virgen de Rodanas es una escultura de alabastro, que sostiene a un niño en la mano izquierda.


El sucesor de Vidayna, José Navarro, construyó un estanque para riego (que hoy, reformado y convertido en elemento ornamental, se conserva junto al Santuario) y llevó la conducción de agua a la fuente que se levanta en medio de la plaza.

La Virgen de Rodanas en el Altar y Vista del intetior de la Iglesia
A comienzos del siglo XVIII se amplió el conjunto del Santuario con un nuevo cuerpo de hospedería, que es el que hoy flanquea a la iglesia por la parte derecha, pues recién construido ya era insuficiente para dar cabida a los peregrinos. Es este siglo el de mayor esplendor de Rodanas; en 1773 se inventariaron sus bienes, decenas de valiosas joyas y reliquias.

Lápida de Dña. Isabel de Afín, viuda de
D. Antonio Algora, situada en la Iglesia 
En 1810 se vivió el episodio más trágico de la historia del Santuario cuando, durante la Guerra de la Independencia, fue incendiado por las tropas francesas, quedando en ruina tanto la iglesia como la hospedería, aunque la imagen pudo ser salvada trasladándola a la parroquia de Épila. La Virgen de Rodanas volvió a ser colocada en su altar en 1816. La reconstrucción del conjunto del Santuario fue lenta y costosa, ya que en esa época sus recursos eran muy escasos.

En 1946 se celebró el IV Centenario de su aparición y en el año 2000 tuvo lugar la Coronación Canónica de la imagen, en reconocimiento al fervor y popularidad de la que goza en la comarca Nuestra Señora de Rodanas.

Según la leyenda, a mediados del siglo XVI, durante las revueltas de los hugonotes en Francia, fue profanado un convento en Toulouse, donde se veneraba una imagen de la Virgen con el Niño. Ante tal ofensa recibida, la Virgen desapareció de allí y vino a refugiarse al monte de Rodanas, donde la encontró, semienterrada, un pastorcillo que había ido a apacentar su rebaño, en torno a 1546.

El pastor corrió a dar cuenta de su hallazgo a Épila, donde celebraron con gran alegría el acontecimiento, construyendo una Ermita en el mismo monte donde había aparecido. Allí comenzó a ser objeto de la veneración popular, que la tenía como milagrosa, de forma que fueron entregando dádivas y ofrendas en abundancia. Se inició también la costumbre de peregrinar hasta el monte en romería el Domingo de Quasimodo.

Exterior de la Iglesia y Edificio donde se situaba una de las hospederías
La fama de la Virgen de Rodanas se expandió a partir del suceso acaecido en 1671 cuando, según cuenta la tradición, de un cántaro de barro que le había sido ofrecido por uno de sus devotos comenzó a manar aceite, del que se decía que tenía propiedades curativas. Cuentan que un obrero del campo iba con medio cántaro de aceite para venderlo en Salillas y poder comprar comida para su familia.  En mitad de la noche se le cayó, derramándose todo el aceite.  El hombre se encomendó a la Virgen de Rodanas y al recoger la talega vio que el cántaro estaba entero y lleno de aceite. Como agradecimiento, llevó el cántaro lleno para alimentar las lamparillas de aceite del Santuario de la Virgen.  El cántaro siempre tenía aceite y así fue hasta el 1700 cuando se consolidó la devoción a la Virgen en toda la comarca, recibiendo devotos en peregrinación de toda España.

Zona de mesas y fogones
El lugar exacto donde se apareció la imagen está señalado con un peirón que contiene una reproducción de la Virgen adornado con los escudos de los pueblos puestos bajo su protección.

Anexo al Santuario, en un extremo del recinto hay habilitado un comedor abierto al público con fogones para hacer parrilladas y barbacoas. Hay mesas y fogones tanto a  cubierto como al aire libre.

Justo enfrente del Santuario de encuentra el Restaurante Rodanas donde tienen la llave de la Iglesia cuando se encuentra cerrado. Una visita interesante a un Santuario bastante desconocido.

El mismo día realicé la visita al Convento Dominico de Ntra. Sra. de la Consolación de Gotor que puedes leer en "El Oráculo del Trisquel" ewn el enlace que pongo a continuación.


lunes, 18 de mayo de 2015

Camino de Santiago 2015

Ya está preparada la Guía para el Camino de Santiago de este año. Después de tres años realizando el Camino por tramos, lo empezamos en Roncesvalles en 2012, ahora llega la parte final. Partiremos desde Astorga, donde terminamos el año pasado, y esperamos llegar  en 10 días a Santiago de Compostela, terminar el Camino, ver al Santo, recoger La Compostela y regresar a casa.

Si estás interesado en hacer el Camino, una experiencia que sin duda recomiendo, puedes echar un vistazo a esta guía que he preparado para que nos sirva de ayuda a la hora de realizar las etapas y reservar alojamiento en los distintos albergues previstos y, de paso, conocer un poco la historia de los lugares por dónde vamos a pasar.

¡¡¡Buen Camino, amigos!!!


domingo, 5 de abril de 2015

Visita al Castillo del Papa Luna en Illueca

Tiara Papal 
Castillo del papa Luna en Illueca
El pasado 28 de marzo fuimos a visitar el Castillo-Palacio del Papa Luna en la localidad zaragozana de Illueca. Un castillo que encierra la historia de un personaje singular como fue Benedicto XIII conocido como el Papa Luna.

La verdad es que a pesar de la cercanía lo habíamos ido dejando pasar hasta que, por fin, nos decidimos a visitarlo. La visita guiada al castillo la realiza la guía del punto de información turística y se visita únicamente una parte ya que con la rehabilitación del castillo se hizo una Hospedería y también se habilitó una parte para alojamiento de las dependencias comarcales.
El Castillo-Palacio del Papa Luna se alza sobre un espolón rocoso que domina la población de Illueca y es aquí donde nació don Pedro Martínez de Luna, el único Papa aragonés conocido como el Papa Luna.

Es de planta rectangular alargada de 65x20 m, debió seguir una tipología muy similar a la del vecino Castillo de Mesones. A lo largo de los siglos ha sido objeto de numerosas ampliaciones y reformas que han desfigurado su fisonomía medieval, el edificio mantiene esencialmente se volumen y estructura. En 1931 se le declaró Monumento Nacional.

En el monumento se diferencian tres grandes momentos constructivos:

1. Mudéjar.-  Hacia 1390 (siglo XIV).- Obras realizadas por Mahoma Ramí (artesonado de la sala Dorada y de la Alcoba). Muy vinculado al Papa Luna, trabajó en el Cimborrio de la Seo de Zaragoza, San Pedro Mártir de Calatayud y en otras iglesias de la comarca de Calatayud.

2. Renacentista.- Hacia 1550 (siglo XVI).- Pedro Martínez de Luna, Virrey de Aragón y primer Conde de Morata, que a imitación de las casas señoriales renacentistas del Coso zaragozano, le otorgó un aspecto más palaciego y modificó su aspecto exterior incorporando la galería de arquillos. En la portada, dispuesta entre dos columnas a modo de torrecillas que sobresalen por encima del edificio, encierra dos bases elevadas en las que se creyó que estuvieron los maceros de la Audiencia de Zaragoza. También posee decoración en relieve de grifos, cornucopias y guirnaldas, y dos balconadas superpuestas. Es una reminiscencia del Palacio Ducal de Urbino de Italia que sigue las líneas generales de espectacular portada del castillo-palacio de Castelnuovo de Nápoles erigida bajo la monarquía de Alfonso V el Magnánimo.

3. Barroco.-  A partir de 1665 (siglo XVII).- Francisco Sanz de Cortes, Marqués de Villaverde adquirió de Ana Polonia Martínez de Luna, todos sus señoríos iniciando unas reformas muy criticadas en su época por fastuosas; cubre la luna abierta con una cúpula sobre pechinas y dispone en ella una espectacular escalinata. Esta remodelación de dignificación del edificio le confirió su aspecto actual.
Escalera de acceso a la Planta Superior

Al principio el castillo-palacio perteneció a la baronía de Gotor, después a los Luna, una de las ocho grandes casas nobiliarias de Aragón, que disfrutaban del condado desde Pedro IV. En el siglo XVII pasó al Marquesado de Villaverde y, más tarde,  a los Bordiú Nava por línea de herencia, quienes lo cedieron al ayuntamiento con la condición de que fuera restaurado. En 1981 el Ayuntamiento de Illueca asume la propiedad del castillo y, un año después, comienza la labor de restauración y rehabilitación del edificio.
Sala Dorada

En el interior, una prolongada escalinata desemboca en lo que fuera en el siglo XIV un patio del castillo medieval descubierto a modo de luna que articulaba todas las salas del castillo.

Recreación de la Biblioteca
Entre las estancias mudéjares conservadas, construidas en la época de Benedicto XII destacan la gran Sala Dorada, que era el salón de protocolo y debe su nombre al color dorado de su techumbre, y la Sala de la Alcoba, lugar de nacimiento del Papa Luna, ambas cubiertas con  magníficos alfarjes o techumbres planas de madera policromada, con las armas de Benedicto XIII y decoradas en su parte alta con un friso gótico-mudéjar de círculos decorativos y arcos apuntados con tracerías en yeso policromado.
Cráneo del Papa Luna

Otras salas que se destacan en el interior del palacio son: la Sala de la Corona de Aragón (Siglo XVII), recorrida con un friso de madera tallada, ornado con motivos vegetales y columnas barrocas torneadas, y la Sala del Mausoleo, con trabajos realizados en yeso policromado de gran esmero en los que sobresalen los símbolos heráldicos de los Luna, fechados entre los siglos XVI y XVII, en la que reposaron los restos del Papa Luna.

Una visita interesante de realizar debido a su historia, aunque arquitectónicamente el castillo está muy reformado y además se puede aprovechar el viaje para comprar zapatos a buen precio.