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domingo, 5 de abril de 2015

Visita al Castillo del Papa Luna en Illueca

Tiara Papal 
Castillo del papa Luna en Illueca
El pasado 28 de marzo fuimos a visitar el Castillo-Palacio del Papa Luna en la localidad zaragozana de Illueca. Un castillo que encierra la historia de un personaje singular como fue Benedicto XIII conocido como el Papa Luna.

La verdad es que a pesar de la cercanía lo habíamos ido dejando pasar hasta que, por fin, nos decidimos a visitarlo. La visita guiada al castillo la realiza la guía del punto de información turística y se visita únicamente una parte ya que con la rehabilitación del castillo se hizo una Hospedería y también se habilitó una parte para alojamiento de las dependencias comarcales.
El Castillo-Palacio del Papa Luna se alza sobre un espolón rocoso que domina la población de Illueca y es aquí donde nació don Pedro Martínez de Luna, el único Papa aragonés conocido como el Papa Luna.

Es de planta rectangular alargada de 65x20 m, debió seguir una tipología muy similar a la del vecino Castillo de Mesones. A lo largo de los siglos ha sido objeto de numerosas ampliaciones y reformas que han desfigurado su fisonomía medieval, el edificio mantiene esencialmente se volumen y estructura. En 1931 se le declaró Monumento Nacional.

En el monumento se diferencian tres grandes momentos constructivos:

1. Mudéjar.-  Hacia 1390 (siglo XIV).- Obras realizadas por Mahoma Ramí (artesonado de la sala Dorada y de la Alcoba). Muy vinculado al Papa Luna, trabajó en el Cimborrio de la Seo de Zaragoza, San Pedro Mártir de Calatayud y en otras iglesias de la comarca de Calatayud.

2. Renacentista.- Hacia 1550 (siglo XVI).- Pedro Martínez de Luna, Virrey de Aragón y primer Conde de Morata, que a imitación de las casas señoriales renacentistas del Coso zaragozano, le otorgó un aspecto más palaciego y modificó su aspecto exterior incorporando la galería de arquillos. En la portada, dispuesta entre dos columnas a modo de torrecillas que sobresalen por encima del edificio, encierra dos bases elevadas en las que se creyó que estuvieron los maceros de la Audiencia de Zaragoza. También posee decoración en relieve de grifos, cornucopias y guirnaldas, y dos balconadas superpuestas. Es una reminiscencia del Palacio Ducal de Urbino de Italia que sigue las líneas generales de espectacular portada del castillo-palacio de Castelnuovo de Nápoles erigida bajo la monarquía de Alfonso V el Magnánimo.

3. Barroco.-  A partir de 1665 (siglo XVII).- Francisco Sanz de Cortes, Marqués de Villaverde adquirió de Ana Polonia Martínez de Luna, todos sus señoríos iniciando unas reformas muy criticadas en su época por fastuosas; cubre la luna abierta con una cúpula sobre pechinas y dispone en ella una espectacular escalinata. Esta remodelación de dignificación del edificio le confirió su aspecto actual.
Escalera de acceso a la Planta Superior

Al principio el castillo-palacio perteneció a la baronía de Gotor, después a los Luna, una de las ocho grandes casas nobiliarias de Aragón, que disfrutaban del condado desde Pedro IV. En el siglo XVII pasó al Marquesado de Villaverde y, más tarde,  a los Bordiú Nava por línea de herencia, quienes lo cedieron al ayuntamiento con la condición de que fuera restaurado. En 1981 el Ayuntamiento de Illueca asume la propiedad del castillo y, un año después, comienza la labor de restauración y rehabilitación del edificio.
Sala Dorada

En el interior, una prolongada escalinata desemboca en lo que fuera en el siglo XIV un patio del castillo medieval descubierto a modo de luna que articulaba todas las salas del castillo.

Recreación de la Biblioteca
Entre las estancias mudéjares conservadas, construidas en la época de Benedicto XII destacan la gran Sala Dorada, que era el salón de protocolo y debe su nombre al color dorado de su techumbre, y la Sala de la Alcoba, lugar de nacimiento del Papa Luna, ambas cubiertas con  magníficos alfarjes o techumbres planas de madera policromada, con las armas de Benedicto XIII y decoradas en su parte alta con un friso gótico-mudéjar de círculos decorativos y arcos apuntados con tracerías en yeso policromado.
Cráneo del Papa Luna

Otras salas que se destacan en el interior del palacio son: la Sala de la Corona de Aragón (Siglo XVII), recorrida con un friso de madera tallada, ornado con motivos vegetales y columnas barrocas torneadas, y la Sala del Mausoleo, con trabajos realizados en yeso policromado de gran esmero en los que sobresalen los símbolos heráldicos de los Luna, fechados entre los siglos XVI y XVII, en la que reposaron los restos del Papa Luna.

Una visita interesante de realizar debido a su historia, aunque arquitectónicamente el castillo está muy reformado y además se puede aprovechar el viaje para comprar zapatos a buen precio.


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